A lo largo de los años, la  ambición de poder  ha  llevado  de manera mundial a  dirigentes  políticos,  grupos  al margen de la  ley  y a  algunos  otros,  que  por la  ambición de poder  han  sucumbido   o  extinto  la  tranquilidad   de  los  que  de manera  permanente  viven  en un  ordenamiento social  que  tal vez  nunca quisieron para  sí mismos o para sus  hijos,  pero por su condición  socio económica o geográfica  tuvieron que enfrentarlo dejando sus  hogares,  sus  tierras y su libertad.

 
Ahora, son  éstas personas,  las que  de  la  manera más  humilde le están demostrando al mundo, que se puede  estar  preparado para  ser partícipes  en lo que  de  alguna manera es privilegio para algunos, y  no tanto para  otros,    no estamos hablando  de  otra  cosa  que  de  la palabra  “Justicia”,  aquella  que  se  ha  venido  manchando  con  las  decisiones  de  políticos  corruptos,  de  personas  que  sin importar la  condición de  las  minorías han querido  saquear   el alma de las  personas  induciéndolas a  guerras  descomunales, trabajos   de infamia y todo lo que  desprende los  llamamos  delitos  de lesa humanidad.